Aumenta Tu Perfil Competitivo Con Herramientas Digitales

En enero del 1982, el Harvard Business Review publicó un artículo titulado “Tecnología Como Arma Competitiva” en el cual el autor estudió cercanamente los avances de nueve compañías de varios sectores y midió cómo su trayectoria en el mercado se relacionaba a sus respectivas inversiones al área de investigación y desarrollo. Tomando en cuenta las variables, la conclusión del estudio estableció que no se le puede atribuir el éxito exclusivamente a la tecnología, pero en líneas generales, las empresas que favorecían inversión en tecnología tenían un crecimiento estable.

Eso fue hace 37 años.

Hoy en día, el uso de la tecnología que tenemos en nuestras manos es un requisito para mantenernos a flote junto con la competencia. Tecnologías nuevas nos permiten proveer mejores opciones a nuestros clientes, lo cual crea espacio para crecer, y entrar al ring con los de peso pesado. Esto es una buena noticia para los negocios emergentes que tienen potencial ilimitado para crecer y menos resistencia a la hora de cambio, pero para las grandes empresas, es hora de medir el impacto que puede tener el quedarse dormido en los laureles y no unirse a la ola de cambios que traen los desarrollos tecnológicos.

Aparte del beneficio obvio de la perspectiva del cliente al conocer el ofrecimiento competitivo, hay tres ventajas que quizás no se vean a simple vista pero el impacto es claro:

  • Racionalidad económica: la tecnología siempre se ve como un gasto, pero la tecnología ahorra recursos y permite que potencialidades de la empresa se gestionen más eficazmente – y ya todos sabemos que el tiempo es dinero. Cuando se invierte inteligentemente en tecnología, se alcanzan altos niveles de productividad, evitando los despilfarros de esos recursos. Por ejemplo, ahora en vez de hacer un gasto fuerte en una solución, la cual hay que reemplazar, se ofrecen infraestructuras como servicios (IaaS) y se pagan en montos significativamente bajos y al estilo de suscripción, garantizando actualizaciones constantes. Esto es un arma competitiva letal.
  • Capacidad de coordinación y adecuación con el entorno: si la empresa no responde de manera rápida y flexible a sus mercados, corre el riesgo de ser desplazada por competidores más dinámicos No es cuestión de adaptarse a la tecnología, sino de utilizarla para ayudarnos a acoplarnos al presente, y prepararnos para el futuro. Fuera de los clientes, ese es el foco de la competencia.
  • Dirección y organización: el estudio de Harvard al principio toca mucho este tema, ya que tiene que haber un balance entre cuánta tecnología es necesaria y en qué se usa (tip: distribuirla en todas las áreas de la compañía), Al final, el objetivo es elevar los niveles de eficiencia general interna, y si se puede, crear permanentemente barreras frente a los competidores.

Luego de reconocer la necesidad de aprovechar las nuevas tecnologías que están disponibles, el siguiente paso es asegurarse de escoger lo mejor del mercado. De nada sirve invertir en soluciones que no exploten el potencial de la compañía o que no encajen con las necesidades del negocio. En este caso, establecer la conexión con nombres reconocidos en el mercado como Amazon Web Services y Lagash es lo que en verdad hace la diferencia. Con Lagash, se pueden diseñar productos hechos a la medida que crezcan con la empresa y que agreguen valor exponencial sobre cada aspecto del negocio. Y Amazon Web Services se une a la mezcla proveyendo lo más nuevo en tecnología con un modelo que no expira, solo mejora.