Barreras en la adopción de tecnología en las grandes empresas

En esta era de la información vivimos rodeados de tecnología. Todos los días usamos diferentes dispositivos que nos hacen la vida mucho más sencilla y solucionan problemas, pero el uso continuo de un método para hacer las cosas permite el arraigo de conductas que se convierten en hábitos difíciles de dejar. Las empresas no escapan a esta realidad y en ellas también se instalan barreras que impiden su desarrollo hacia nuevas áreas o a crear tendencias e innovación.

¿Por qué invertir en tecnología?

Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta, y esta afirmación es aplicable a una empresa. Ésta es un ser sistémico, crece, se desarrolla y tiene una vida tan larga y buena como los cuidados que reciba a lo largo de ella. La tecnología precisamente se encarga de mejorar la vida de la empresa, la hace innovadora, la convierte en referencia en su sector, la ayuda a ser eficaz y eficiente.

El no hacerlo es incentivar el Status Quo, seguir haciendo lo mismo una y otra vez, obteniendo siempre los mismos resultados. Es entrar en un letargo mortal, cuando en estos tiempos digitales todo avanza vertiginosamente. Implementar estos cambios no es fácil, pero esta no es una aventura que hay que realizar en solitario. Existen compañías con la capacidad y la experiencia para que el hecho de implantar nueva tecnología en las grandes empresas no sea un evento traumático en ningún nivel.

¿Qué hace difícil esta inversión en tecnología?

Las empresas de asesoría cuando dan los primeros pasos para la innovación y el uso de nuevas tecnologías pueden conseguir una diversidad de barreras que hacen más difícil su trabajo. Conocerlas y detectarlas a tiempo permite que ese obstáculo pueda ser salvado con prontitud.

Podemos agrupar las barreras en las siguientes áreas:

  1. Barrera tecnológica: Esta categoría se refiere al tipo de tecnología que se busca instalar en la empresa. Debe revisarse a conciencia si es la indicada para resolver los problemas que se han detectado, que lo haga de manera eficiente, y que marque una real diferencia con la tecnología anterior.
  • Impacto: ¿Cuántos de los procesos “tradicionales” se verán afectados por el nuevo sistema? ¿Qué tan difícil es para los usuarios la curva de aprendizaje? En este punto es importante iniciar y mantener un acompañamiento para definir los nuevos procesos de manera clara y precisa y que cada uno de los involucrados pueda adaptarse a los cambios necesarios para su funcionamiento.
  • Adaptación: Revisar si todos los componentes de la nueva tecnología se adaptan a la perfección en estos procesos y darán la respuesta que se espera de ellos.
  1. Barrera organizativa: En este caso se habla de que los pasos para la transferencia del conocimiento, uso y puesta en marcha de las nuevas tecnologías no fue manejado de manera adecuada, sin control ni planificación.
  • Gestión: Aquí se establece el grado de formalidad con el cual se lleva a cabo el proyecto. Deben dejarse de lado cualquier tipo de manejo informal de situaciones y todo debe regirse por acciones planificadas y de manera progresiva.
  • Presiones: Aquí se establece el grado de urgencia para la adopción de las nuevas tecnologías y eso influye directamente sobre la calidad organizativa del proceso de implantación. Se debe tener mucho cuidado ya que la premura puede dar pie a la informalidad y a la improvisación.
  1. Barrera personal: Aquí se debe observar cómo afecta al recurso humano de la empresa todos los cambios en innovaciones que se desean implementar.
  • Actitud de los usuarios: Esto influye directamente en todo el proceso, va relacionado con si los cambios fueron impuestos desde los altos mandos gerenciales o si todo el proceso se está dando por iniciativas y necesidades expresadas por el personal.
  • Dependencia: Una vez colocada la nueva tecnología, ¿se creará un vínculo de dependencia permanente con los responsables de la instalación? o ¿la transferencia del conocimiento será completa?, ¿se pueden solicitar asesorías puntuales? Las respuestas a estas preguntas también definen un comportamiento del recurso humano a favor o en contra de los cambios.

La información ayuda a tomar buenas decisiones

Hacer una empresa competitiva es un trabajo que conlleva tomar decisiones arriesgadas, pero conocer algunos de los baches del camino permitirá pasarlos sin mayores complicaciones, revisar cada elemento que puede interferir con la implantación de nueva tecnología, agilizará el proceso y lo hará más amigable para todos los involucrados.

Contar con la ayuda de una empresa de asesoría, con experiencia en proyectos innovadores y el aval de clientes satisfechos que la recomiendan es un punto de apoyo para no afrontar un proceso de este tipo sin mayor preparación. Esta ayuda le brindará el respaldo y la formalidad necesaria para una implantación de nueva tecnología de manera transparente, amigable y que cumpla con todos los objetivos propuestos, principalmente posicionar a la compañía como punto de referencia de liderazgo e innovación en su área de desempeño.

Confiar el desarrollo de la empresa a un software personalizado como el que ofrece Lagash es una buena forma de darle la bienvenida a empresas que todavía no han apostado por darle una oportunidad a todo lo que la tecnología puede hacer por ellos.